Sandro, el de siempre
19 agosto, 2020AMIA y el Día de la Niñez
20 agosto, 2020Hay que atreverse a domar las sombras.
Hay que atreverse a Mi fiesta.
Desde este jueves 20 y hasta el 23 se podrá vivir la experiencia On Demand de Mi Fiesta, la obra trabajada desde los relatos de Mayra Bonard, con textos de Pedro Mairal y dirección de Carlos Casella.
Esta creación de alto impacto emocional y visual, con música de Diego Vainer y luz de Matías Sendón, fue grabada en el Centro Cultural San Martín en Agosto de 2018.
Pedro Mairal introduce con estas palabras la experiencia de Mi fiesta:
“Mi fiesta revela lo imposible de conocer en los demás: la intimidad absoluta. Vuelve pública la oscuridad privada. Una mujer se empodera en sus rituales, se ata y se desata en los trances de la experiencia física, camina sobre el hielo fino de la inconciencia, en un loop de sueños autobiográficos y escenas recurrentes. Se envuelve, se ramifica, con delicada furia, en pleno control de su fuerza. ¿Qué está haciendo esa mujer? Entre el duelo y el desafío, entre el rechazo y la atracción, manifiesta el territorio de su cuerpo en perpetuo ensayo. Repasando recuerdos iniciáticos, su cuerpo se vuelve ahora objeto propio, capaz de diversas potencias. En la fragilidad, en su caja de cristal, en su armonía efímera, el yo volátil se difumina, se disuelve en movimiento, en desconcierto y en una narrativa estallada. El cuerpo es lo único que se ve, atrapado en su dimensión táctil, explorando los materiales, transitando los pasajes entre la elevación de la gracia y la disrupción disonante. Siempre en la incertidumbre performática, en estado de pregunta, ocupando el espacio del misterio, como un pájaro que se acaba de volar.”
Mi Fiesta pone a jugar en escena un cuerpo magnético, el cuerpo de Mayra Bonard.
El cuerpo va en conquista del espacio y habla, se desliza por zonas oscuras e incómodas intentando poner luz y palabra, en un acto que bien libera, exorciza o sana.
El trabajo de Mayra es milimétrico, preciso en sus estocadas, producto del dominio de la historia que cuenta y también de la comunión creativa perfecta con el director Carlos Casella.
Y es quizás esta, justamente, una historia de dominio y riendas. Mi fiesta confronta lo que no se ve, con el cuerpo. Lo que ocultan las sombras de la memoria de un cuerpo nuevo acorralado, la guerra entre el rabioso deseo de la pubertad y el callejón sin salida donde se hace “imposible zafar”.
La opresión y la entrega. El contraste posible entre las marcas de los juegos de iniciación sexual y el territorio salvaje de la fantasía.
Mayra Bonard -su per la ti va- hace un trabajo minimalista y descomunal.
Todo en Mi fiesta es político, estratégico.
Cuerpo que grita que sí, que hay luz y hay sombras.
Mi fiesta, una obra de Mayra Bonard y Carlos Casella, no recomendada para menores.